Mi experiencia en Hungría comenzó con nuestra llegada a Budapest, donde nos instalamos en el apartamento y, poco después, salimos a ver la final del Mundial. Pudimos celebrar la victoria, salir a cenar y disfrutar un poco del ambiente de la ciudad. Al día siguiente empezamos a hacer turismo, conocimos algunos de los lugares más importantes de Budapest y también tuvimos la oportunidad de probar el lángos, que me encantó.

Durante los tres días siguientes continuamos haciendo turismo, descubriendo la cultura y conociendo mejor la ciudad de Budapest. Fue una experiencia que disfruté mucho y que me permitió conocer el país más allá del wrestling. Por las tardes, visitamos los entrenamientos de wrestling en el dojo y pudimos ver y experimentar el funcionamiento de su escuela. Esos momentos fueron muy productivos y me aportaron mucha experiencia y aprendizaje.

El día del show también pude conocer de primera mano cómo trabajan y cómo organizan sus eventos. Me pareció muy interesante poder observar todo el proceso y, después del show, participar dando feedback sobre los combates, los tiempos y la realización del espectáculo.

En general, fue una experiencia muy positiva, tanto a nivel personal como profesional, y me llevo muchos aprendizajes y buenos recuerdos de mi estancia en Hungría.