Mi experiencia participando en este proyecto ha sido muy positiva. Me ha encantado poder conocer la ciudad de Budapest, aparte de haber podido convivir una semana con mis compañeros de Tyris Francisco y Zarcos y haber conocido a gente de Hungría.
Hemos visitado muchos lugares, de los cuales destacaría la Basílica de San Esteban, el Castillo de Buda y el Bastión de los Pescadores. Budapest es una ciudad con mucha historia y es muy diferente a cualquiera otra en la que haya estado, lo cual hizo que me interesase más por esta y la cultura húngara.
Durante nuestra estancia allí, aprendimos cómo funcionan en su entidad, qué es lo que enseñan en un entrenamiento y cómo preparan sus sesiones dependiendo de si es para principiantes o avanzados, y cómo estructuran los entrenadores sus clases. Además de formar parte de los entrenamientos para intercambiar metodologías, tuvimos la oportunidad de ver de cerca como organizan un show del propio dojo, llegando a poder participar en su «Budapest Dojo Show», siendo especial para mi ya que ha sido mi debut.
En conclusión, ha sido una experiencia muy nutritiva, la cual recomendaría a otras personas ya que me ha servido para ver cómo hacen en Hungría las cosas que hago yo en Tyris y poder así aplicar nuevas ideas a nuestro día a día.


